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En la enseñanza de la medicina solemos insistir en la precisión anatómica, en la rigurosidad fisiológica y en la exactitud diagnóstica. Sin embargo, pasamos por alto un detalle que, aunque diminuto, puede alterar por completo la comprensión de un texto biomédico: la coma inglesa. Ese signo aparentemente inocente no sólo separa elementos; también construye significado, delimita relaciones conceptuales y, en muchos casos, determina la correcta interpretación de un proceso fisiológico o patológico.
En un mundo donde la literatura médica circula mayoritariamente en inglés, ignorar el valor semántico de la coma es, sencillamente, un lujo que los futuros médicos no pueden permitirse.
En muchas ocasiones la coma no separa ideas: explica. Tomemos un ejemplo frecuente en textos de fisiología:
The plasma, a clear, yellowish liquid, transports the 25,000,000,000 red blood cells containing hemoglobin.
La mayoría de los estudiantes interpretan mecánicamente: “El plasma, un líquido claro y amarillento…”. Pero pocos advierten que esas comas no están ahí para marcar una pausa respiratoria ni para dividir ideas. Están ahí para decir algo, para introducir una equivalencia semántica que en español se expresa como:
El plasma, el cual es un líquido claro y amarillento…
La coma inglesa, en este caso, no separa: significa. Y significa el cual, la cual, que (explicativo), esto es, es decir. Significa, en suma, que la información es no restrictiva, que no limita ni selecciona, sino que aclara. Lo mismo ocurre en:
Chemoreceptors, sensory receptors that monitor the chemical composition of blood, are located near the carotid sinus.
Al inferir con fidelidad semántica la oración debe quedar así:
Los quimiorreceptores, los cuales son receptores sensitivos que controlan la composición química de la sangre…
No es un detalle menor. En medicina, donde cada término delimita una función, una estructura o un proceso, confundir una cláusula explicativa con una restrictiva puede llevar a interpretaciones erróneas.
El problema no es el inglés: es la formación lingüística
La dificultad no radica en la lengua inglesa, sino en la ausencia de una pedagogía lingüística adaptada a la medicina.
A los estudiantes se les exige leer artículos científicos desde el primer año, pero rara vez se les enseña a interpretar la sintaxis que sostiene esos textos. La coma inglesa es un ejemplo paradigmático:
- No se enseña.
- No se explica.
- No se practica.
Y, sin embargo, aparece en cada página de un libro de fisiología, anatomía, farmacología o patología.
La consecuencia es evidente: los estudiantes leen, pero no siempre comprenden. Memorizar definiciones no sustituye la capacidad de interpretar estructuras lingüísticas que, en inglés médico, son tan importantes como las estructuras anatómicas.
La coma como herramienta clínica
Puede sonar exagerado, pero no lo es: comprender la coma inglesa es una competencia clínica.
Un médico que interpreta mal un texto puede interpretar mal un estudio, un protocolo o una guía terapéutica. Un médico que no distingue entre información esencial y explicativa puede perder matices que, en medicina, son decisivos.
La coma inglesa, en su función explicativa, obliga a leer con atención, a identificar qué es definitorio y qué es aclaratorio, qué es restrictivo y qué es complementario. Ese ejercicio mental es, en sí mismo, una forma de pensamiento clínico.
He aquí un llamado a la docencia médica. La enseñanza de la medicina debe asumir que la lectura científica no es sólo un acto de decodificación, sino un acto de interpretación lingüística.
Y que esa interpretación depende de signos tan pequeños como una coma.
Incorporar este tema en los cursos de metodología, fisiología o inglés médico no es un capricho académico: es una necesidad formativa.
Los estudiantes deben aprender que:
- La coma inglesa puede equivaler a “el cual”.
- Una cláusula entre comas no restringe.
- La interpretación literal no siempre es la interpretación correcta.
- La precisión lingüística es parte de la precisión científica.
Si la medicina exige exactitud, también debe exigir exactitud en la lectura.
Bibliografía consultada
- Navarro, F. Diccionario de dudas y dificultades de traducción del inglés médico.
- AMA Manual of Style. A Guide for Authors and Editors.
- Day, R. A. How to Write and Publish a Scientific Paper.
- Hall, J. E. Guyton and Hall. Textbook of Medical Physiology.
- Tortora, G., & Derrickson, B. Principles of Anatomy and Physiology.
- Swales, J. Genre Analysis: English in Academic and Research Settings.
- Chicago Manual of Style. Secciones sobre nonrestrictive clauses y appositives.